Noemí Girbal-Blacha: “A veces se quiere hacer creer que, porque no trabajamos en un laboratorio, los investigadores de las ciencias sociales no sabemos pensar críticamente”

Fuente: Iberoamérica Divulga

Observatorio CTS. Todavía hoy, nos dice Noemí Girbal-Blacha, las ciencias sociales tienen que lidiar con cierta desconfianza de pares e “impares” –como ella misma los denomina- acerca de su rigurosidad y de su pertenencia a un espacio que, según cierto prejuicio más o menos extendido, vendría a ser propiedad exclusiva de las llamadas “ciencias duras”.

Defender y valorar a las ciencias sociales como auténticas prácticas científicas es, según la historiadora argentina, no sólo un derecho de los investigadores que trabajan en esas disciplinas, sino también una verdadera necesidad para el resto de la comunidad científica, ya que las ciencias sociales cuentan con herramientas muy útiles para entender el pasado y diagnosticar el presente de nuestras sociedades, y para ayudar, en consecuencia, a acortar las brechas económicas, sociales y culturales que existen entre los ciudadanos.

Girbal-Blacha es profesora y doctora por Universidad Nacional de La Plata e investigadora superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET, Argentina). Ha ejercido como vicepresidenta de esta institución entre 2008 y 2010, y como presidenta de la Asociación Argentina de Historia Económica entre 1996 y 2001. Miembro de la Academia Nacional de la Historia, doctora honoris causa por la Université de Pau et Pays de l´Adour (Francia, 2007) y experta de la Organización de Estados Iberoamericanos desde 2008, se ha especializado en historia agraria y ha escrito 20 libros y un centenar y medio de artículos en distintas revistas nacionales y extranjeras especializadas.

Recibió en 2011 el Premio “Bernardo Houssay” Trayectoria Científica-Humanidades, entregado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Presidencia de la Nación Argentina. Suficientes galones, en resumen, para que sus palabras resuenen con autoridad a lo largo de la siguiente entrevista.

PREGUNTA: ¿Cuáles son, en su opinión, los principales prejuicios alrededor de las ciencias sociales?

RESPUESTA: Los prejuicios son de todo tipo, a veces por las características de los temas que tratamos los investigadores. Otras veces, estos temas no son considerados como parte de la ciencia o del mundo científico, sino que terminan siendo identificados con el ámbito de la cultura, como si la ciencia en sentido amplio no fuera parte de la cultura. De todos modos han quedado muy claras dos cuestiones: por un lado, que para arribar a un diagnóstico se debe hacer uso de las herramientas de la ciencia, y por el otro, que para aplicar ese diagnóstico deberían servir nuestros trabajos. También, por la forma en que los investigadores de las ciencias sociales producimos resultados, pareciera que los libros o capítulos de libros escritos por investigadores de las ciencias sociales no tuvieran la misma envergadura o importancia que un artículo en una revista internacional con referato, donde de todas maneras los investigadores de nuestra rama de la ciencia también publicamos. Hay una sensación de que no contamos con la mejor carta de presentación. Y hasta existe un prejuicio adicional: por qué publicamos solos, por qué no sumamos en la autoría a nuestros doctorandos. En realidad, se trata de una mera cuestión de estilo. Publicar en solitario es un estilo elegido mayormente por los investigadores de las ciencias sociales; nada más se oculta tras esa decisión predominante. Cada uno trata de marcar su originalidad, y por la razón que sea en las ciencias sociales no está bien visto que director y dirigido aparezcan -frecuentemente- en coautoría. Más allá de los detalles, creo que hay un conjunto de factores que se hacen carne, tanto en pares como en “impares”, lo cual genera un panorama un tanto preocupante. Los pares nos miran con una actitud sospechosa y se preguntan sobre qué y cómo trabajamos. Se trata de un prejuicio que tiene que ver con una clara pauta cultural, y las pautas culturales son las más difíciles de cambiar. Así como a los investigadores de las ciencias sociales no nos encuentran en el Science Citation Index, a los investigadores de las ciencias duras no se los encuentra en el Social Science Citation Index o en cualquier otro índice que mida el impacto de las publicaciones realizadas en el seno de nuestra disciplina.

P: ¿Se trata sólo de un problema de forma?

R: No, más bien todo lo contrario. Es un problema de fondo, ya que a partir de él se termina discutiendo el enfoque metodológico de nuestro trabajo, el tipo de fuente que utilizamos, las características propias de nuestras investigaciones. A veces se quiere hacer creer que, porque no trabajamos en un laboratorio, los investigadores de las ciencias sociales no sabemos pensar críticamente. Y sí sabemos, y lo practicamos como todo científico.

P: En los últimos años, ¿en qué aspecto han cambiado las ciencias sociales?

R: Lo que más ha evolucionado es el objeto de estudio. La metodología sólo en parte. Tiene que ver con la situación mundial de la ciencia: ya no tenemos ni grandes maestros ni grandes paradigmas. Los últimos grandes referentes se están retirando o están muriendo. Aunque vista de manera distante es una situación que nos perjudica, nos beneficia a la hora de pensar en la pluridisciplina, en aceptar que no hay verdades únicas, en saber que las verdades no son sumatorias, menos todavía acumulativas, y en entender que nuestras ciencias -como todas las demás- evolucionan, mutan y crecen. Haber pasado de los actores sociales a las redes, o de las mentalidades a las representaciones, por dar sólo dos ejemplos de cambio, nos obliga a redefinir nuestro objeto de estudio.

P: ¿Qué pueden aportar las ciencias sociales, en este nuevo contexto, para ayudar a estrechar las brechas económicas, sociales, educativas y culturales entre miembros de una misma población?

R: Uno, para saber si está enfermo, hace un diagnóstico de sí mismo. Y una vez que confirma que tiene una enfermedad, aplica los remedios y tratamientos adecuados para alcanzar una mejoría. Yo creo que las ciencias sociales pueden aportar en las dos instancias, tanto en la etapa de diagnóstico como en un estadio posterior, al brindar insumos para que las políticas públicas sean verdaderamente efectivas y resuelvan los problemas que nos aquejan. Por ejemplo: que la sociedad argentina padece una altísima concentración del ingreso, es algo que se sabe hace mucho tiempo, más allá de los cuestionamientos que se realizan actualmente a las estadísticas oficiales. Sea como sea, uno sabe que si una cara de la moneda muestra un ingreso concentrado, la otra desnuda la pobreza. Si sabemos que hay dificultades para expresarse o para incluirse, es porque la educación tiene muchos problemas y que debe ampliarse su alcance. Si hay un asistencialismo social que lentamente va convirtiéndose en un parche, es porque hay dificultades para alcanzar el pleno empleo. No parece necesario explicitarlo, pero las ciencias sociales trabajan sobre estos temas y cuentan con herramientas muy útiles para proveer soluciones. Lo mismo ocurre con la preservación de la memoria colectiva. Tenemos una memoria muy frágil, nos cuesta recuperar una identidad, y me parece que en este terreno las ciencias sociales son importantísimas. Finalmente, la realidad se impone. Desde la física o la química, la exclusión social no se va a resolver y es allí donde las ciencias sociales se muestran imprescindibles para gestar y aplicar políticas públicas de mediano o largo plazo.

Red Iberoamericana de comunicación y divulgación científica – IBERDIVULGA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s