El presidente de la RDA Erich Honecker, en 1986. / REUTERS
El llamado paraíso de los trabajadores alemanes, la ahora desaparecida República Democrática de Alemania (1949-1990), sufría de una crónica y peligrosa falta de divisas occidentales, una enfermedad que se reflejaba, por ejemplo, en la pobreza de los hospitales que carecían de instrumentales médicos modernos. Sigue leyendo





